Amuletos de buena suerte

Recuerdo que en un tiempo busqué la manera de usarlo porque, ¿A quién no le gusta que le vaya bien? ¿Quién no quiere ver sus deseos cumplidos?, pues todos.

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Pero existe un gran problema, que muchos por el deseo de buscar suerte o bienestar se acercan a la iglesia del Señor con el fin de salir beneficiados terrenalmente, ven a Jesús como el amuleto de la buena suerte que puede resolver sus malas rachas, desconociendo la verdad he ignorando el propósito del plan de Dios para salvación.

Ellos ven que en la iglesia los hermanos son felices, llenos de gozo y bendecidos terrenalmente y quedan fascinados anhelando lo mismo lo cual hace que busquen a Cristo por las añadiduras más que por amor.

Ellos desconocen el secreto de nuestra prosperidad espiritual y terrenal.

¿Cuál es el secreto que hace que nuestros deseos sean concedidos?

La misma palabra de Dios nos dice:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”. Salmos 37:4

El deleitarnos en Dios en verdad es la clave, muchos quieren ser bendecidos pero no aman el ayuno, no les gusta ir al culto, no se esfuerzan por hablarle, no le sirven ni ofrendan con alegría, y aún así quieren “la buena suerte de Jesús”.

Quiero invitarte de una manera muy especial, que nos preocupemos más por vivir la palabra que dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33.

Amemos a Jesús por sobre todas las cosas y Él en su fidelidad responderá por nosotros.

 

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